lunes, 11 de octubre de 2010

Otra de esas mañanas...

Me levanté con ganas de viajar sentado, todos sabemos lo que puede llegar a cotizar un buen asiento cuando tenes que viajar una hora a la mañana con tooodo el sueño de la noche anterior, asi que me dije a mi mismo: "si me camino 8 cuadras en sentido contrario al bondi, mi posibilidad de un asiento crece bastante" asi que sin mas empece a caminar por la avenida.
Cuando subí el único asiento libre era uno de los del frente asi que aunque un poco enojado con mi suerte me senté y me dispuse a disfrutarlo, el tema es que en la siguiente parada sube una vieja, la cual se para y me mira con cara de "supongo que me va a dar el asiento" (con voz de Lita de Lazari), y como la verdad es que me cuesta hacerme el boludo con esas cosas, puse mi mejor sonrisa y le di el asiento.
A todo esto el bondi ya estaba reeee lleno, por lo cual me tuve que ir al medio, esa parte donde esta la puerta, y aunque encuentres una posición que te permita estar cómodo pero siempre vas a estar molestando.
Ni bien logro acomodarme, (para esto habian pasado las 4 paradas que adelanté), me tengo que mover porque la vieja a la que le habia dado el asiento, tiene que bajar!!!!!!!!! como no podia ser de otra manera el que ocupa ese asiento es un flaco que claramente se puede hacer el boludo porque rapidamente se ve rodeado de minitas que lo miran con cara de "me tenes que dar el asiento" (con vos de peggy, me lo imagino asi no se porque) y él como si nada quiebra su nuca y se pierde en un sueño ficticio, en fin ese dia tardamos mas que nunca en entrar a Capital, uno tras otro los tapones de autos se burlaban de mi y mis piernas, cual si estuviera escalando, me latian, y el flaco que se pudo hacer el boludo, abría su boca hacia el techo y yo veia caer por la comisura de sus labios un liquido viscoso que me enredaba y pegoteaba en las profundidades de Buenos Aires.

miplatocheco